3 alternativas para evitar la resequedad en la piel

A pesar de encargarse de proteger los músculos, la piel tiene cierta debilidad ante algunos factores los cuales la hacen mucho más frágil, inestable y, paulatinamente, deteriorada.

La acción de los radicales libres es uno de los principales incidentes en la afectación de los tejidos cutáneos.

Asimismo, el clima también determina cuán estable se encuentre la piel, ya sea durante el frío como en épocas de calor.

La resequedad, por su parte, es un indicador de que algo no anda muy bien en el organismo especialmente en la piel.

Las alteraciones en el clima pueden generar la activación de diversos mecanismos de defensa, encargados de mantener el equilibrio en órganos, también en el caso de la piel.

No obstante, condiciones extremas de estos, sumadas a otros factores, pueden llevar a una inestabilidad cutánea y provocar la aparición de la ya mencionada resequedad.

Piel reseca

En términos generales, la piel reseca no es más que el producto de una superficie cutánea ausente de hidratación y humectación.

En conclusión, esta se presenta cuando la humedad en la piel no es suficiente para contrarrestar los diferentes problemas a los que se expone la misma.

Cuando dicha ausencia de agua hace mella, las personas comienzan a experimentar diversos cambios en la piel:

  • Sequedad excesiva
  • Comezón
  • Inflamación
  • Enrojecimiento
  • Agrietamiento y dolor

Asimismo, varía en función de la zona en la que se presente.

Piel reseca en el cuerpo

Cómo reducir la piel seca en el rostro

Prácticamente cualquier parte del cuerpo se encuentra expuesta a experimentar este problema. No obstante, las probabilidades aumentan en el caso de los pies.

Piel reseca en el rostro

En cualquier lugar del organismo se torna incómodo este problema. Sin embargo, el rostro es, sin duda, una de las zonas que menos se quieren ver afectadas por este tipo de afecciones.

Las mejillas y los alrededores de los ojos son los más afectados, y pueden dar pie a las líneas de expresión y al reconocido envejecimiento prematuro.

Alternativas para evitar la resequedad de la piel

Con base en lo anterior vamos a exponer una serie de alternativas para mitigar los efectos de diversos factores con el fin de contrarrestarlos y evitar la resequedad excesiva en los tejidos cutáneos.

1. Prestar atención a la temperatura del agua

Usar agua muy caliente

Existe una práctica muy común con respecto a la hora del baño: se trata del empleo de agua caliente para lavar cada rincón del cuerpo.

La cuestión es que esta puede traer grandes consecuencias a la piel, bien sean malas o buenas.

La relajación y dicha sensación de tranquilidad obtenidas por la ducha caliente son perfectas, especialmente a la hora de dormir y en temporada invernal.

Sin embargo, esta amada práctica puede traer pésimas consecuencias.

No prestar atención a las temperaturas elevadas del agua y excederse en el tiempo de la ducha puede generar resequedad en los tejidos cutáneos.

Dicho calor se encarga de dejar al descubierto los tejidos cutáneos, causando una aparición paulatina de la resequedad.

Sin embargo, no hace falta dejar esta deliciosa costumbre. La idea es regularse un poco, no exagerar del calor ofrecido por la ducha, y, sobre todo, procurar permanecer en ella menos de 10 minutos.

2. Usar el jabón de manera moderada

Bien es sabido que los jabones, en su mayoría, se encuentran elaborados por una combinación de químicos, los cuales favorecen el combate de cuerpos extraños como las bacterias.

No obstante, su uso puede traer consecuencias poco gratas para el organismo, más aún, si se trata de los tejidos cutáneos.

Al momento de tomar un baño, unas de las herramientas principales es el jabón. Este se emplea para asear el cuerpo pero, si se utiliza en demasía, es posible que deje a la piel a merced de cosas negativas.

Sus componentes altamente químicos se encargan de atacar los aceites vitales de la misma, los cuales ofrecen bienestar. De tal forma aparece la resequedad, que la deteriora mucho más rápido de lo normal.

3. Hidratar en varias ocasiones

Hidratar en varias ocasiones (2)

La piel necesita de una hidratación adecuada. Esto no significa que se deban aplicar diversos productos para mantenerla en dicho estado.  Debemos tener en cuenta que la sobrehidratación también es algo negativo.

A pesar de ello, los tejidos cutáneos sí requieren la humectación o hidratación en diversas ocasiones; para ser específicos, dos veces a través del día.

Lo más recomendable es en las horas de la mañana, puede ser luego del baño; y en horas de la noche, justo antes de irse a dormir.

Aunque se pueden emplear diversas alternativas para darle vida a la piel, las más recomendables son aquellas de origen natural.

 

MS

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